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E

s una de las montañas más

simbólicas y singulares del re-

lieve de La Gomera. Los aborí-

genes la llamaban «Argodey», que en

lengua gomera significaba «fortaleza»

y, aunque existen varias, la que más

se acerca a la descripción que se ha-

cía es la de Chipude, situada hacia

el SO de la meseta central de la isla.

La denominación de «fortaleza» se

aplica en las islas Canarias a los re-

lieves con forma tabular y una cum-

bre plana más o menos grande, como

también existe en el borde norte de

Las Cañadas, con Los Riscos de La

Fortaleza.

datos generales

Tiene 1243 m de altura, con un perfil

en forma de meseta de abruptas pa-

redes y una plataforma de diámetro

superior a 300 m.

Fue declarada Monumento Natural

en el año 1994 e incluida en el pai-

saje protegido de Orone, que se en-

cuentra dentro de la zona catalogada

como área de sensibilidad ecológica.

Asimismo está declarado como Zona

Especial de Conservación, integrante

de la Red Natural 2000, y Bien de In-

terés Cultural.

Historia

Las primeras noticias que parecen re-

ferirse a la Fortaleza de Chipude son

las del episodio de Hernando de Cas-

tro o de Ormel que, en 1424-1425,

se refugió allí con sus huestes: «se

reunieron todos los isleños, los cua-

les hallaron a los cristianos alejados

del mar y en medio de la batalla y los

obligaron a retirarse a un sitio alto,

que en lengua antigua se dice Argo-

dei, que significa fortaleza, por estar

formada por un risco muy alto, la cual

tiene entrada por un solo lado».

(L. TORRIANI).

La Fortaleza

de Chipude

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ITINERARIOS

Geología

La Fortaleza de Chipude pertenece

al grupo de roques sálicos más joven

de toda la Gomera (edad pliocena),

cuyo conjunto aflora prácticamen-

te en el sector central del sur de la

isla, a excepción del Roque El Cano

que lo hace en Vallehermoso. Ob-

servando su morfología parece que

ha tenido dos fases de intrusión. Su

morfología plana en la parte supe-

rior sugiere que la fase primera de

la intrusión ha podido ser en forma

de sill (?) y que la erosión ha dejado

al descubierto la gran parte de su

extensión.

Al erosionarse la ladera SE, ha que-

dado al descubierto también, un con-

ducto de emisión potente, con forma

de embudo, que parece ser posterior

a la parte anterior horizontal.